Organizaciones ambientales y ciudadanos dedicados al monitoreo submarino denunciaron la muerte de al menos tres tortugas marinas en la Bahía de Acapulco debido al enredo con líneas de culebrinas utilizadas en papalotes y eventos recreativos realizados en playas de la zona.
El hallazgo fue documentado recientemente por el , y , quienes señalaron que los casos fueron registrados en las áreas submarinas de El Morro y el islote San Lorenzo, frente al Parque Papagayo y el Asta Bandera.
Entre los ejemplares encontrados se identificó una tortuga carey, especie catalogada en peligro crítico de extinción por la . Los activistas explicaron que las líneas utilizadas en las culebrinas están fabricadas con materiales altamente resistentes y de lenta degradación, lo que provoca que permanezcan durante largos periodos en el ecosistema marino.
De acuerdo con los colectivos, tras diversos eventos masivos realizados en Playa Tamarindos, decenas de estos residuos terminaron arrastrados hacia el mar y actualmente permanecen dispersos sobre el fondo oceánico. Las organizaciones advirtieron que estos materiales representan un grave peligro para la fauna marina, ya que pueden provocar asfixia, inmovilidad, laceraciones e infecciones en tortugas, peces y aves.

La problemática se suma al deterioro ambiental que aún persiste en la bahía tras el paso del Huracán Otis, fenómeno que hundió más de 800 embarcaciones en 2023. Según estimaciones de los colectivos, entre 700 y mil toneladas de residuos continúan dispersas en más de mil hectáreas del fondo marino.
Los grupos ambientalistas señalaron que actualmente realizan al menos dos jornadas semanales de limpieza submarina para retirar restos de fibra de vidrio, redes de pesca y otros materiales contaminantes que permanecen en la zona costera.
Además del daño directo a la fauna, los activistas alertaron que estos residuos favorecen la generación de microplásticos y la formación de las llamadas “redes fantasma”, estructuras abandonadas en el mar que continúan atrapando animales durante años.
De acuerdo con información citada por las organizaciones, las redes fantasma representan más del 10 por ciento de la contaminación plástica oceánica y son consideradas una de las principales causas de mortalidad por enredo de especies marinas en distintas regiones del mundo.
Ante esta situación, los colectivos entregaron un pliego petitorio respaldado por más de 200 firmas ciudadanas y organizaciones sociales dirigido a dependencias federales, estatales y municipales, entre ellas la , la , la , la y .
Las propuestas buscan establecer regulaciones específicas para el uso de culebrinas en playas, incluyendo restricciones a materiales no biodegradables, delimitación de zonas autorizadas, monitoreo permanente y mayor apoyo institucional para las labores de limpieza y restauración ambiental.
Los activistas recordaron además que México ratificó en 2025 el Tratado de Alta Mar o Acuerdo BBNJ, enfocado en la protección de la biodiversidad marina, además de impulsar el Plan Oceánico Sostenible como parte de su política ambiental para mares y costas.
Las organizaciones sostienen que la situación ambiental en la Bahía de Acapulco requiere acciones urgentes y coordinadas para evitar que continúe aumentando la contaminación marina y el daño a especies protegidas. Mientras tanto, anunciaron que mantendrán las labores de monitoreo y limpieza submarina en la zona.
