En medio de una sesión poco común por celebrarse en día inhábil, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, dejó claro que conmemorar la Constitución no es suficiente si sus principios no se reflejan en la vida diaria de las personas. A unos días del 109 aniversario de la Carta Magna, la diputada insistió en que el verdadero pendiente del país no está en las ceremonias, sino en hacer realidad los derechos que ya están escritos.
López Rabadán confirmó que fue invitada por el Gobierno federal a la conmemoración del 5 de febrero en Querétaro y subrayó que su presencia representará al Congreso en su conjunto, como un órgano plural. Recordó que la Constitución es resultado directo del trabajo legislativo y que, así como en 1917 respondió a las demandas de su tiempo, hoy refleja las decisiones de generaciones enteras de diputadas y diputados.
Frente a cuestionamientos sobre si México ha retrocedido en materia de derechos sociales y laborales, la legisladora sostuvo que la Constitución ha avanzado de manera clara, incluso más allá de disputas partidistas. Señaló que basta mirar el papel de las mujeres: en 1917 no tenían derechos reconocidos, mientras que hoy existen garantías constitucionales en materia política, laboral y social. También destacó que los programas sociales ya no dependen solo de la voluntad del gobierno en turno, sino que cuentan con un respaldo constitucional.
Sin embargo, López Rabadán fue enfática en que el problema no es la falta de reformas, sino la brecha entre la ley y la realidad. Dijo que una Constitución que no se refleja en las colonias, las escuelas, los hospitales o los centros de trabajo pierde sentido para la ciudadanía. Por eso, afirmó, el Congreso tiene la obligación de vigilar que los derechos se cumplan y no se queden como letra muerta.
En temas de seguridad, defendió el despliegue de recursos para rescatar a mineros atrapados en Sinaloa y sostuvo que, por encima de cualquier debate político, la prioridad del Estado debe ser salvar vidas. Reconoció que existen múltiples problemas urgentes en el país, pero insistió en que ninguna causa puede minimizar el valor de una persona.
Sobre las críticas al número de reformas constitucionales en los últimos años, la diputada recordó que la Constitución mexicana siempre ha sido un documento vivo. Explicó que desde hace décadas, con distintos gobiernos y transiciones políticas, el texto ha cambiado para definir políticas públicas y marcar el rumbo del país, algo que no es exclusivo de México.
Finalmente, al abordar la relación con Estados Unidos y la amenaza de sanciones por el envío de petróleo a Cuba, López Rabadán sostuvo que la prioridad nacional debe ser proteger el T-MEC. Cuidar ese acuerdo, dijo, significa proteger la economía de millones de mexicanos y las relaciones comerciales que sostienen al país, incluso si eso obliga a revisar otros compromisos internacionales.
