Desde la blanca Mérida, Yucatán, la plana mayor del PAN se congregó para marcar la línea de fuego de cara al próximo periodo ordinario de sesiones. Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, soltó la sopa: la prioridad absoluta para los suyos será blindar la democracia y asegurar que el voto de la banda mexicana se respete a rajatabla a partir de este domingo primero de febrero.
López Rabadán dejó en claro que la chamba en San Lázaro no será cualquier cosa. El objetivo es que la voluntad de la ciudadanía, esa que se manifiesta libremente en las urnas, no sufra ni un rasguño. Para la legisladora, el hecho de que el PAN encabece la Cámara es la prueba de que en México todavía hay pluralidad y no una sola voz mandando en el barrio.
Entre la alternancia y el riesgo de retroceso
La diputada echó mano de la memoria para recordar cómo ha estado el movimiento en las últimas décadas. Mencionó que tras 70 años de hegemonía priista, el PAN le entró al quite con Fox en el 2000, luego el PRI regresó en 2012 y Morena hizo lo propio en 2018. Según sus palabras, este «vaivén» de colores es la esencia misma de la democracia y lo que los diputados albiazules van a defender con uñas y dientes.
Sobre la mesa flota la posibilidad de una reforma electoral. Al respecto, la postura fue tajante: si se va a mover algo en las leyes electorales, tiene que ser con el visto bueno de todos los partidos, sin gandallismos. Advirtió que, si una sola fuerza política quiere imponer su visión, el país se estaría aventando un retroceso histórico que le daría en la torre a las futuras generaciones.
El compromiso en San Lázaro
La reunión plenaria en el sureste mexicano sirvió para cerrar filas. López Rabadán agradeció el aguante del Grupo Parlamentario del PAN (GPPAN) durante su gestión al frente de la Mesa Directiva. Remató diciendo que la disciplina y la «congruencia panista» son los pilares para cuidar el voto de las familias mexicanas en la capital y en todo el país.
El periodo de sesiones arranca este fin de semana, y con él, la batalla legislativa por las reglas del juego democrático en México.
