Comprar un iPhone podría ser todavía más caro en 2027. Apple habría llegado a un acuerdo con Samsung para adquirir memoria a precios considerablemente superiores a los actuales, en un contexto marcado por la creciente demanda de componentes destinados a sistemas de inteligencia artificial.
De acuerdo con información de la cadena de suministro citada por DigiTimes, Apple pagaría aproximadamente 2 dólares por gigabit de memoria RAM LPDDR5X y 0.33 dólares por gigabit de almacenamiento NAND a partir del primer trimestre de 2027.
La diferencia frente a los precios del tercer trimestre de 2026 sería considerable. En ese periodo, los mismos componentes rondaban los 1.50 dólares por gigabit para la RAM y 0.26 dólares para la NAND. En términos porcentuales, esto representa un incremento cercano al 33% en la memoria RAM y de 27% en el almacenamiento.
El aumento no significa automáticamente que Apple vaya a trasladar ese porcentaje al precio de los iPhone, ya que el costo final de un teléfono incluye muchos otros componentes, fabricación, logística, investigación, distribución y otros gastos. Sin embargo, el encarecimiento de la memoria añade presión a una compañía que ya elevó los precios de algunos de sus dispositivos durante 2026.
¿Cuánto podría aumentar el costo de un iPhone?
El impacto dependería de la cantidad de memoria que utilice cada modelo. Una estimación teórica permite dimensionar el efecto.
Un iPhone equipado con 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento utiliza aproximadamente 96 gigabits de RAM y 2,048 gigabits de memoria NAND.
Si se aplicaran los precios reportados para 2027, únicamente esos dos componentes pasarían de representar unos 676 dólares a aproximadamente 868 dólares, una diferencia cercana a 192 dólares.
Pero esta cifra no debe interpretarse como el aumento que tendría el precio de venta del teléfono. Se trata de un cálculo basado exclusivamente en el precio por gigabit y no corresponde necesariamente a lo que Apple paga por cada módulo de memoria ya integrado y ensamblado.
Analistas citados por DigiTimes estiman además que la memoria, que actualmente representaría alrededor de 10% del costo de los componentes de un iPhone, podría llegar a representar hasta 45% en 2027.
En un modelo de 256 GB, según esas estimaciones, el costo de la memoria durante el tercer trimestre de 2026 ya sería casi cuatro veces superior al registrado un año antes.
Apple ya enfrentó aumentos de precios en 2026
La presión sobre Apple no comenzaría en 2027. Los iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max llegaron al mercado con precios aproximadamente 100 dólares superiores a los de sus equivalentes de 2025, mientras que también se registraron aumentos en modelos anteriores de las familias iPhone 17 e iPhone 16.
La compañía también incrementó durante junio los precios de algunas Mac y iPad en al menos 100 dólares, con aumentos que llegaron hasta 1,300 dólares en determinados modelos. A comienzos de septiembre, los iPhone registraron incrementos de entre 100 y 500 dólares dependiendo de la variante.
Apple había intentado absorber parte del incremento de costos mediante ajustes en su cadena de suministro y otras estrategias para limitar el impacto sobre los consumidores. Sin embargo, el comportamiento del mercado de memoria podría dificultar que esa estrategia continúe sin afectar los precios.
Tim Cook, entonces director ejecutivo de Apple, había comparado anteriormente la escasez de memoria asociada al auge de la inteligencia artificial con un fenómeno extraordinario por su magnitud y había advertido sobre las consecuencias que podría tener para los productos tecnológicos.
La inteligencia artificial está compitiendo por los mismos chips
El origen de esta presión se encuentra en una competencia cada vez mayor por la capacidad de fabricación de memoria.
Empresas como Samsung, SK Hynix y Micron producen diferentes tipos de memoria destinados tanto a dispositivos de consumo como a los centros de datos que necesitan los sistemas de inteligencia artificial.
Uno de los componentes más demandados por la industria de IA es la memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM, utilizada en los sistemas de cómputo que alimentan modelos avanzados de inteligencia artificial.
Empresas tecnológicas como NVIDIA, OpenAI, Microsoft, Google y Anthropic han incrementado su demanda de infraestructura para IA, lo que genera presión sobre los fabricantes de memoria para destinar una mayor parte de su capacidad productiva a ese mercado.
La consecuencia para los teléfonos es indirecta, pero importante: las fábricas producen diferentes tipos de memoria y las líneas destinadas a HBM no pueden convertirse inmediatamente para fabricar LPDDR o NAND para smartphones.
Esto reduce la disponibilidad de los componentes que utilizan los teléfonos justo cuando la demanda mundial de infraestructura para inteligencia artificial continúa creciendo.
El desequilibrio entre oferta y demanda podría durar hasta 2028
Las proyecciones citadas por DigiTimes apuntan a que la demanda mundial de DRAM y NAND podría crecer 36.2% durante 2027, mientras que la oferta aumentaría apenas 19.3%.
La diferencia entre ambas cifras ampliaría el déficit estimado de 8.1% en 2026 a 13.6% en 2027.
El problema podría prolongarse al menos hasta la primera mitad de 2028, cuando se espera que entre en operación nueva capacidad de producción.
Este escenario ya estaría teniendo efectos en el mercado de teléfonos inteligentes. Según las estimaciones citadas por DigiTimes, el precio promedio de los smartphones habría aumentado alrededor de 15% durante 2026 debido, entre otros factores, al encarecimiento de la memoria.
Para Apple, el desafío será decidir cuánto de ese aumento puede absorber sin reducir sus márgenes y cuánto terminará trasladándose al precio final. Si las cotizaciones de RAM y NAND avanzan como anticipan las proyecciones, los consumidores podrían encontrarse en 2027 con otra ronda de incrementos en los iPhone, impulsada esta vez por una competencia que ocurre lejos de las tiendas: la carrera mundial por conseguir suficiente memoria para la inteligencia artificial.

