Experiencia gourmet

Café El Jarocho, clásico de Coyoacán desde 1953

Por admin · 14 Jun 2026

El Jarocho conserva su lugar como parada obligada para café, tortas y pan dulce en Coyoacán.

Visitar Coyoacán sin pasar por Café El Jarocho es, para muchos capitalinos, dejar incompleta la experiencia del barrio. El expendio cafetero, fundado en 1953, se convirtió con el tiempo en uno de los negocios más reconocibles del sur de la Ciudad de México.

La historia del lugar comenzó con Bertha Paredes y Gil Romero, quienes abrieron una pequeña tienda vinculada con productos traídos de Veracruz. Con los años, el café se volvió el centro de la propuesta y terminó por darle identidad al negocio.

El local más emblemático está en la esquina de Cuauhtémoc e Ignacio Allende, en la colonia Del Carmen, muy cerca del centro de Coyoacán. Esa sucursal aparece con 4.5 estrellas y más de 17 mil reseñas públicas, un indicador de su peso entre vecinos, visitantes y turistas.

El atractivo principal sigue siendo el café. El aroma a grano tostado forma parte de la postal cotidiana de la zona, especialmente durante fines de semana, cuando las filas suelen mezclarse con paseantes, familias y visitantes que recorren el centro coyoacanense.

La oferta incluye café caliente, frío, en grano o molido. También hay bebidas como chocolate, té y tisanas; en el texto original aparece “tesinas”, pero la corrección editorial adecuada es “tisanas”.

Además de bebidas, El Jarocho ofrece alimentos sencillos para acompañar la visita: tortas de milanesa, jamón, salchicha o huevo, además de postres como roscas de naranja y zanahoria, de acuerdo con la información base proporcionada.

Aunque el local original concentra buena parte del valor simbólico, la marca también tiene otras sucursales en Coyoacán. Una de las más conocidas está sobre División del Norte, donde fuentes públicas la registran con servicio las 24 horas.

Sobre horarios, conviene hacer una precisión: la sucursal de Cuauhtémoc y Allende aparece actualmente en fuentes públicas con operación diaria de 6:00 a 00:00 horas. Algunas guías y publicaciones previas han señalado horarios extendidos en fines de semana, por lo que es recomendable confirmarlo antes de acudir tarde por la noche.

El Jarocho no destaca por una experiencia de cafetería silenciosa o de especialidad contemporánea. Su valor está en otro lugar: rapidez, tradición, precio accesible, servicio directo y una relación fuerte con la vida diaria de Coyoacán.

En ese sentido, el café funciona como una parada de barrio más que como un restaurante de destino. Se compra el vaso, se camina, se conversa en la banqueta y se sigue el recorrido por plazas, mercados, librerías o museos cercanos.

Para una primera visita, la recomendación es ir a la sucursal original, pedir un café caliente o frío y acompañarlo con una rosca o una torta sencilla. La experiencia no está en la sofisticación, sino en probar uno de los rituales más persistentes de Coyoacán.