La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, afirmó que México atraviesa una crisis de inseguridad en todo el territorio nacional y sostuvo que, más allá de partidos políticos o ideologías, es indispensable una coordinación real entre los distintos niveles de gobierno para enfrentar al crimen organizado y devolver la paz a las comunidades.
Durante una entrevista con medios de comunicación en el Palacio Legislativo de San Lázaro, la diputada subrayó que negar la magnitud del problema implica desconocer la realidad que viven municipios y estados, donde la violencia ha dejado historias marcadas por el dolor y la pérdida. Señaló que, desde el Poder Legislativo, existe una obligación institucional de responder a esta situación mediante leyes y acciones que prioricen la seguridad de las y los mexicanos.
López Rabadán recalcó que la seguridad y la paz deben ser una prioridad para los servidores públicos de los tres órdenes de gobierno y de los tres Poderes de la Unión. Afirmó que la crisis de inseguridad no distingue regiones, ya que afecta por igual al norte, centro, sur y sureste del país, con consecuencias directas para familias, jóvenes, trabajadores y comunidades enteras.
En sus declaraciones, insistió en que el problema ya no puede abordarse desde una lógica partidista. Para la legisladora, el debate dejó de ser ideológico y se ha convertido en una urgencia nacional para salvar vidas. En ese sentido, advirtió sobre la necesidad de detener al crimen organizado, incluso cuando este se encuentre infiltrado en gobiernos, sin importar el partido político al que pertenezcan.
La diputada también se refirió a casos recientes que han impactado a la opinión pública, como el hallazgo de mineros sin vida y reportes de posibles fosas clandestinas, hechos que, dijo, refuerzan la responsabilidad del Estado para garantizar seguridad y justicia. Expresó su solidaridad con las familias afectadas y enfatizó que estos acontecimientos evidencian la urgencia de fortalecer la coordinación entre federación, estados y municipios.
López Rabadán sostuvo que, si la estrategia de seguridad no está dando resultados, debe corregirse. A su juicio, es necesario implementar una estrategia coordinada e inteligente, con la capacidad de ajustarse cuando sea evidente que no está funcionando. De lo contrario, advirtió, esta generación de políticos podría cargar con una deuda histórica frente a la ciudadanía, al no haber sido capaz de responder al principal reclamo social: vivir sin miedo.
En cuanto al debate sobre una posible reforma electoral, la presidenta de la Cámara de Diputados señaló que el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México tienen una responsabilidad histórica, ya que las decisiones que tomen podrían impactar a varias generaciones. Recordó que la pluralidad democrática en México se construyó cuando estos partidos fueron oposición, por lo que confió en que mantendrán una postura que fortalezca las instituciones y la democracia.
Finalmente, López Rabadán subrayó que cualquier modificación legal o constitucional en materia electoral debe construirse con diálogo y escucha a todos los actores políticos. Garantizó que, desde la presidencia de la Cámara de Diputados, buscará que todas las voces sean escuchadas, incluyendo partidos, sociedad civil, académicos y expertos, para asegurar que el Congreso siga siendo un espacio de pluralidad y deliberación democrática.
Con estas declaraciones, la legisladora colocó la inseguridad como el eje central del debate nacional y reiteró su llamado a dejar de lado diferencias partidistas para enfrentar un problema que, dijo, atraviesa a todo el país y exige respuestas inmediatas y coordinadas.
