El coordinador de comunicación en San Lázaro sostiene que acuerdos estratégicos con los titulares de Economía, Trabajo y Relaciones Exteriores son un gran avance para el país.
Rodolfo González Valderrama observa que se consolida la ruta de trabajo coordinado entre la Cámara de Diputados y el gabinete federal para impulsar la agenda nacional.
En el fragor de la actividad parlamentaria en el Palacio Legislativo de San Lázaro, Rodolfo González Valderrama, coordinador de comunicación social de la Cámara de Diputados, se participo en el engranaje de diálogo durante la reunión plenaria de la bancada de Morena. El encuentro no fue cualquier cosa; fue la arena donde se definieron las prioridades que marcarán el paso de la nación en los próximos meses, poniendo sobre la mesa la necesidad de una estructura de gobierno cohesionada y sin fisuras.
González Valderrama sostuvo encuentros de alto nivel con el canciller Juan Ramón de la Fuente, el secretario de Economía Marcelo Ebrard y el titular del Trabajo, Marath Bolaños. Esta tríada de funcionarios representa los motores de la política exterior, la inversión y la estabilidad laboral del país. «Fue un espacio importante para dialogar, escuchar y seguir construyendo acuerdos por el bien del país», afirmó el coordinador, dejando claro que en la política de altura, el que no comunica y no coordina, no avanza.
La relevancia de esta reunión radica en la sincronización de agendas. Con Ebrard en la cancha económica y De la Fuente manejando los hilos diplomáticos, la labor de los diputados se vuelve el respaldo legal para que México mantenga su peso en el tablero internacional. Por su parte, la presencia de Marath Bolaños asegura que las reformas laborales sigan siendo el corazón de la política social. Este «trabajo en equipo» es lo que permite que las propuestas no se queden en el aire y lleguen con fuerza al pleno.
Al final del día, la señal enviada desde San Lázaro es de unidad y marcha forzada. La labor de coordinación encabezada por González Valderrama busca que la comunicación entre los poderes no solo sea fluida, sino efectiva, garantizando que el bloque mayoritario camine en una sola dirección. Con el cierre de estas mesas de trabajo, la Cámara de Diputados se declara lista para encarar los retos legislativos con un respaldo sólido del gabinete federal.
